martes, 25 de noviembre de 2008

estoy...

Indolente
ante
mi
indiferencia
Transformando
la
soledad
en
un
escenario

miércoles, 15 de octubre de 2008

De cena, fruta

El gorgorito de la primadonna es tan agudo que escapa a mis oídos
Me siento como un ratón en un cementerio de elefantes
Me aburre soveranamente y sin embargo siento una plácida imbecilidad
El flautista conoce bien mi alma de roedor
Cava y patatas fritas demasiado saladas en el interludio
Sórdido glamour emperifollado con olor a ajo
Si ceno carne, vomito
Auditorio

domingo, 21 de septiembre de 2008

Me resigno

Me resigno a considerar mi naturaleza mortal y efímera
Me resigno a sentir el aire dispersando trazos de melacolía
Me resigno a amar en abstracto sufrimientos concretos
Me resigno a soportarme como no soy
Me resigno a sesgar recuerdos de un pasado nebuloso
Me resigno a anhelar un futuro agazapado en la esperanza
Me resigno a ver crecer un agujero en mi alma cada vez que respiro
Me resigno a reconocer mi edad frente al espejo de tu juicio
Me resigno a convencerme de que no duele vivir
Me resigno a hacer de mi vida una huida encarcelada en la amargura
Me resigno a enamorarme de una mirada clara que no se dirige a mi
Me resigno a no martirizarme con mi impúdica indulgencia

martes, 6 de mayo de 2008

Una luz azul

Una luz azul me rodea con su halo distante
Cae la noche y hace frío
Me palpo entumecido y calado
Las rocas flanquean al río en su parada nupcial desde la montaña nevada
Un águila sobrevuela la escena
Respiro naturaleza
Me siento vivo

jueves, 3 de abril de 2008

Me hundo

Me hundo en un mar de espuma melancólica, me dejo engullir por un remolino de imágenes que no soy capaz de retener, me quedo solo en la caída, me, me, me, un teleñeco, un ego me mei, una bilis dulce con sabor a mermelada de membrillo, una mariposa montando en bicicleta con las alas replegadas, una caricia de amor, un espejismo, una idea, un sueño, la vida desperdiciada, la inercia, el abandono, la caída libre, las amebas en su feliz movilidad, un guardia de tráfico que contesta a una sms de risas, la triste peonza que no puede girar, la esperanza, el pensamiento no formulado, la brecha, la salida a la luz, la pista de baile vacía, la música sonando, la bola de cristal brillando retorcida, la codicia, la pasión, el deseo, la muerte y el absurdo, el escorzo, la belleza, tu mirada, su olor y mi pasado, la puerta del espejo refleja lo que quiere, el cambio, el movimiento, la ilusión, la mentira, el desengaño, el hastío, el desvarío.

viernes, 21 de marzo de 2008

¿quien?

¿quien visitará mi tumba?
¿quien cambiará el agua de los floreros?
¿quien me llorará el día de los enamorados?
¿quien se acordará de mi?
¿acaso tiene la más mínima importancia?

Las manos...

Las manos llenas de pintura al temple, secas y cuarteadas del anónimo trabajo.
Las manos vueltas hacia el sol, abiertos los dedos atrapando su calor, fotosíntesis existencial.
Las manos sosteniendo la frente derrumbada, el ánimo encogido.
Las manos extendidas hacia ti, acariciando tu recuerdo, cada vez más lejano.

lunes, 17 de marzo de 2008

Manrique

Sepultado en el pasado siento mi insustancial irrelevancia desvanecerse en un pálpito de dolor vacío.
Trato de asomar la cabeza a un mundo transformado que me es extraño, peor que hostil, ajeno.
En un felino universo trazo risas de color en el lienzo musical marino que es mi vida.
Y vuelo.

martes, 19 de febrero de 2008

Mi peluche

Me descubro escondido bajo el sillón esperando a que amanezca.
Pienso si no debería ser así siempre, agazapado ante la llegada de la luz tras una noche en colérica espera existencial.
Repto hasta la cocina donde consigo hacerme con un plátano sin levantar la espalda del suelo.
Lo como sin pelar y me sabe efectivamente repugnante.
Paso al dormitorio y me encuentro con mi oso de peluche azul que me recrimina como un energúmeno mi actitud dejada y conformista.
Le llamo la atención por su absurdo color dudando si no será signo inequívoco de sus constantes accesos de enfados biliares trastornados.
Noto el cuello entumecido tras tanto tiempo en posición absurda y decido relajar mi compromiso con la estupidez para ponerme en pie o cuando menos apoyar mi cuerpo en posición razonablemente erguida si mis dormidas extremidades me lo permiten.
No me lo permiten.
Gracias.
Caigo como un melón sobre la acera.
Me parto la crisma.
Torpe.
El oso se pone morado de risa.
_Yogui tonto del culo.
Ahora está rojo y se le entrecorta la respiración de la carcajada.
Hace 30 segundos que no respira.
Decido practicarle el boca a boca con cuidado de no llenar de babas el peluche.
_has muerto??
_
_
_Revive!!
Me abraza como un koala, como si no quisiera soltarse nunca.
Así es, no se suelta ni en la ducha.
Llevo 14 días con el oso encima y no he conseguido pasármelo a la espalda.
Al menos ni come ni tiene otras necesidades fisiológicas que las propias de su especie como el lavado en seco y el peinado con el cepillo de la Barbie.
Para eso es muy especial.
No quiere otro.
Cuco él.
Al cabo de 20 días aprovecho un descuido en la cola del banco para zafarme del peluchar apéndice y salir despavorido calle abajo.
Casi me mato con una boca de alcantarilla a medio cerrar.
Paro en una esquina exhausto.
Me siento culpable.
Vacío.
Demasiado libre.
Golpe de amor.
Vuelvo calle arriba como un amante en su ansiado reencuentro.
No puede ser.
Katastrofen.
Está encaramado a la pierna de una atleta africana.
Trato de llamarle pero...no se su nombre!
Mi peluche, mi koala, mi yogui, mi compañero de cuento.
Parece extasiado sobre un bambú de ébano.
Panda tenías que ser.
Despechado por un peluche.
_vete pues ingrato
_si, te abandoné, pero un ratito de nada
Ni me mira.
Desaparece camino de Marathon.
_pues ahí no hay osos.
_nunca los hubo.
_como mucho lobos o ardillas pitagorinas.
Vuelvo bajo el sillón con la firme intención de no salir de ahí sin peluche a la vista.
Stop.
Snif.
Agur.

sábado, 16 de febrero de 2008

martes, 12 de febrero de 2008

La hoja de papel

Zozobro en un mar seco de esperanza
En un autismo emocional desconsolado
En una plaga de anhelos cercenados
Formulo un mensaje de socorro en una hoja de papel
La coloco doblada en la barra de un café
Nadie la abre, nadie la lee
Un hombre de mediana edad la usa de servilleta
Una camarera sonriente la tira a la basura
Pero lee la nota entreabierta
Y pierde la sonrisa
Y se conmueve y mira a todos lados
Pero no me ve porque ya no estoy allí
Y coge la hoja y la guarda en el bolsillo de su pecho
Y la relee en el autobús de vuelta a casa
Y la besa antes de dormirse
Y la mete en el cajón entreabierto de su mesilla
Y ya no se siente tan sola
Y vuelve sonreir
Y yo se que mi hoja está con ella
Y me hace sentir bien

domingo, 3 de febrero de 2008

Verborrea precipitada

Una ventana entreabierta frente a la cama. El reflejo de la calle en el suelo de madera. Dos garrapatas disputándose mi entrepierna. Un cuadro torcido. Un gran dolor de cabeza. Un teléfono sin batería. Un picor en la axila izquierda. Un rumor de actividad urbana. Un sentimiento de irrelevancia. Un desayuno con chocolate. Un elixir anímico. Una prótesis dental. Un cuarto de carne picada. Un absurdo. Un acorde menor. Un barítono enojado. Un sacerdote y una bailarina. Un soldado ruso. Una aerofagia solitaria de mediano calibre. Un cuerno. Un blog. Una camisa sin planchar. Una maleducada inercia consentida. Una sesión de masaje anfibio. Una noche de sexo agotador. Un paseo por la playa. Un revés en la cocina. Un enchufe sin corriente. Un pozo sin excavar. Un roble. Un palo de golf. Un poema. Una canción. Una pirueta en la terraza. Un te quiero. Un viaje pensado desde el vientre. Un daiquiri. Una piscina de crema de calabacín. Una opinión independiente. Una caries de cariño. Un ritmo con los pies. Un pálpito de vergüenza. Un baño en un lago Austral. Una gaviota y una mujer. Una vela en el horizonte. Un dedo cercenado. Un carrito de bebé. Una toquilla negra y grana. Un membrillo y una higuera. Un editor de texto. Un escalón quebrado. Un buen amigo. Un, dos, tres, catorce.

como tu verso

como la noche
como la roca
como la ausencia

como tu beso

como el susurro
como el jilguero
como el trapecio

como tu risa

como la luna
como la rosa
como la sangre

como tu mano

como el poeta
como el preso
como el viajero

como tu sueño

como el sexo
como el pasado
como el destino

como tu daga

como mi penumbra
como mi deseo
como mi traición

como tu mirada

como un murmullo
como un grito
como un llanto

como tu recuerdo

como la pluma
como la madre
como la tierra

como tu vientre

lunes, 7 de enero de 2008

Once upon a time

Había una vez una persona a quien yo conocía bien
Había una vez no hace mucho tiempo
Este tipo tenía
una sonrisa
un sueño
un árbol
y el cielo que está sobre nosotros
Había una vez que su vida tenía algún sentido


La distorsión no esconde el sentimiento, lo desgarra


http://www.frikbiz.com/avila/songsfromavila/demos/once_upon_demo1.mp3

jueves, 3 de enero de 2008

La vida

Vieja siento mi alma, triste mi rodilla y resabiada mi naríz
Tumefacto el cuello, traviesos los dedos y laxas las nalgas
Fosilizada mi espalda, ajadas las manos, sobrecargados los brazos en cruz.

El puerto del que partimos ya no se ve a popa
No hay más realidad que nuestra nave, poca cosa, pero nuestra
Y el resto, el insondable horizonte ajeno que nos rodea

...en el que irremediablemente nos adentramos...