domingo, 7 de octubre de 2007

Manos

Mis manos huelen a algo que no se lava.
A vida intensa, a grito íntimo, a saliba, a vísceral supervivencia.
A primitivo mordisco en la nuca, a zarpazo de la muerte insoportable.
A sonsira, a esputo, a fluído vaginal, a caramelo, a lavanda, a esperanza, a despecho, a mi, a ti.
A inflamada desesperación vital, a huída, a deseo, a mentira y a melocotón.
A mar, a cloaca, a lloro, a viejo, a heces y a higuera.
A música, a madera, a otra vida, a una persona que fui.
A tiempo detenido, a desgarro eterno, a falso amor fugaz.
Mis manos no son mis manos, son lo que hay dentro de mi.

No hay comentarios: