martes, 24 de julio de 2007

La Flor

La flor que roza tus labios plenos en mi pecho prende su desbocada voluptuosidad al sentir el río que brota de tus caricias cicatrizar indeleble surco en mi espalda rota por el peso de la culpa.
La melodía de tu risa baila en mi mejilla abierta en dos por la hoja de tu amor estrellado en el muro opaco de mi alma.
Mi estomágo se retuerce supurando mares de soledad latente mientras mi piel se muda en serpiente disecada al borde del camino estrecho abrasado por el rencor caduco.
Delirante sombra del rubor enamorado de un errante juglar decapitado.

Humo en la noche

Espasmo en un hilo de vida condenada por el peso de la fatalidad.
Callos en el alma que canta ronca al jilguero herido.
Blanco sobre blanca cal que borra la impronta de mi memoria prevaricadora.
Silencio en ágil movimiento de fuga en corchea sobreactuada.
Cueva que engulle mis entrañas podridas de irrelevancia.
Años que viví en pérdida.
Locura preclara del absurdo trascendental grandilocuente.
Acaros alados sobrevuelan mis oídos agotados de procesar ruido.
Dedos ajados en sangre viva sonsacando latigazos de hiel a mi conciencia.
Sal, sudor, aceite y vísceras de felicidad.
Simiente lanzada al abismo.
Caída libre en montañosa mar.

miércoles, 11 de julio de 2007

Intrascendente

Blancas canas motean el golpeador de mi guitarra afinada sola en su desgarro.
Mástil retorciéndose en busca de luz sin vela que izar salvo la música que alimenta las últimas brasas de la hoguera que fue mi vida.
Salvaje soledad preclara en suicida lucidez.
Grito susurrado a la blogosfera.
A la enquilosada generación que hace del ocio un trabajo y del trabajo un vicio y del sistema una excusa que muestra su mediocre cobardía.
Ideas emponzoñadas con el cobre del pecunio corrompido por la ceguera de la ambición.
Salto al vacío horizontal que implosiona con sorda viscosidad en las entrañas de mi autoestima.

Noche

Viento en la noche que trae mensajes de un tiempo enquilosado en mi memoria parda.
Un mundo interior edificado con mimbres de dolor puro, de esperanza engañada e inconformismo corrompido.
Vida ganada por una vida que pone distancias con todo salvo con la muerte.
Un beso en la herida que desangra mi fe en el amor que no entiendo pero sufro.
Una nota que conmueve el fango seco de mi alma.
Cesa el viento y entra el grillo en mi cabeza.
Y duermo